VIOLENCIA DE GÉNERO

EN RELACIONES ADOLESCENTES

Es una de las manifestaciones de la discriminación, de la desigualdad y de las relaciones de poder de los hombres sobre las mujeres. Se ejerce sobre éstas por parte de quienes sean o hayan sido sus parejas o de quienes estén o hayan estado ligados a ellas por relaciones similares de afectividad, aun sin convivencia. La violencia de género comprende “todo acto La VIOLENCIA DE GÉNERO de violencia física y psicológica, incluidas las agresiones a la libertad sexual, las amenazas, las coacciones o la privación arbitraria de libertad.” (artículo 1.1 de la Ley Orgánica 1/2004, de 28 de diciembre, de Medidas de Protección Integral contra la Violencia de Género.)

En el módulo 2 encontraréis abundante información sobre este tema.

Como personas de referencia para las/los adolescentes, es importante que conozcamos los signos y señales relacionados con las relaciones de riesgo en el ámbito de la pareja o expareja. Debemos prestar especial atención a:

ABATIMIENTO

BAJA AUTOESTIMA

NERVIOSISMO

ADOLESCENTES VÍCTIMAS

INTROVERSIÓN

AISLAMIENTO

CAMBIOS EN LA FORMA DE VESTIR

DIFICULTADES DE CONCENTRACIÓN

ABANDONO DE AFICIONES Y ACTIVIDADES FÍSICAS

Como personas de referencia para las/los adolescentes, es importante que conozcamos los signos y señales relacionados con las relaciones de riesgo en el ámbito de la pareja o expareja. Debemos prestar especial atención a:

COMPORTAMIENTO AGRESIVO

AMENAZA

IRA

DOMINIO

FALTA DE EMPATÍA

SENTIMIENTO DE SUPERIORIDAD HACIA LAS MUJERES

INTIMIDACIÓN

VIOLENCIA

FRUSTRACIÓN

CELOS

CULPA A OTRAS PERSONAS DE SUS PROBLEMAS

CAMBIOS DE HUMOR BRUSCOS Y CONTINUOS

Las y los adolescentes pueden encontrarse en relación directa o indirecta con la violencia de género (en una pareja o expareja) de las siguientes maneras:

SI LA ADOLESCENTE SUFRE UNA SITUACIÓN DE VIOLENCIA DE GÉNERO EN LA PAREJA O EXPAREJA

SI LA/EL ADOLESCENTE CONOCE A UNA PERSONA QUE SUFRE VIOLENCIA DE GÉNERO EN LA PAREJA O EXPAREJA

SI EL ADOLESCENTE EJERCE VIOLENCIA SOBRE SU PAREJA O EXPAREJA

SI LA/EL ADOLESCENTE ES HIJA/HIJO DE UNA MUJER QUE SUFRE DE VIOLENCIA DE GÉNEROTE SUFRE UNA SITUACIÓN DE VIOLENCIA DE GÉNERO EN LA PAREJA O EXPAREJA

¿QUÉ HACER?

SI HAY EVIDENCIA O SOSPECHA DE QUE LA ADOLESCENTE ES VÍCTIMA O EL ADOLESCENTE ESTÁ EJERCIENDO VIOLENCIA DE GÉNERO EN LA PAREJA O EXPAREJA

 

Si el centro educativo dispone de un protocolo específico para estos casos, es de obligado cumplimiento aplicarlo.

En el caso de que no hubiera un protocolo específico os sugerimos:

Poner en conocimiento los comportamientos violentos a la directora o director del centro o en caso de ausencia, a miembros del equipo directivo.

Si hubiera habido agresión física o amenazas graves, se deberá poner en conocimiento de la Policía municipal de manera inmediata a través del teléfono gratuito de asistencia 112 o 092, indicando con precisión el lugar de los hechos  donde se ha producido la violencia y aportando información sobre las personas involucradas, para que la Policía acuda lo antes posible.

Si se detecta un comportamiento violento sin que se haya producido agresión física o amenazas graves, se realizará un análisis de la situación y se elaborará un informe por parte del/de la profesional docente, orientador/a y quienes se considere oportuno para recabar toda la información posible con el objetivo de
tomar las medidas adecuadas. Dicho informe se trasladará a la Comisión de
Convivencia e Inspección educativa si la dirección del centro así lo considera.

Si se detecta un comportamiento violento sin que se haya producido agresión física o amenazas graves, se realizará un análisis de la situación y se elaborará un informe por parte del/de la profesional docente, orientador/a y quienes se considere oportuno para recabar toda la información posible con el objetivo de
tomar las medidas adecuadas. Dicho informe se trasladará a la Comisión de
Convivencia e Inspección educativa si la dirección del centro así lo considera.

El centro deberá prestar la información y el asesoramiento necesarios a las familias o responsables legales dela víctima y del agresor.

EN ESTE CASO ES PRIORITARIO TRABAJAR EL ACERCAMIENTO A LA ADOLESCENTE VÍCTIMA PARA HACERLE ENTENDER QUE LO MÁS IMPORTANTE ES GARANTIZAR SU BIENESTAR FÍSICO Y PSICOLÓGICO.

PARA ELLO ES NECESARIO QUE CUENTE CON LA AYUDA DE LAS PERSONAS ADULTAS DE SU ENTORNO Y DE PROFESIONALES.

La recopilación de información deberá tener en cuenta lo siguiente:

Analizar los expedientes que tenga el centro sobre el alumnado implicado en la situación de violencia de género.

Atender a posibles señales, tanto en la presunta víctima como en el presunto agresor.

Asegurar la protección de la y el menor implicados.

Asegurar el anonimato y privacidad del alumnado involucrado, así como la de sus familias.

Intentar realizar las mínimas intervenciones necesarias para que la presunta víctima no tenga que enfrentarse a situaciones incómodas y recordar la agresión en varias ocasiones.

En caso de confirmar que ha habido una situación de violencia de género, es preciso llamar a la Policía.

Si no se confirma, se realizará seguimiento y se llevarán a cabo medidas de sensibilización en grupo respetando la intimidad de la posible víctima, informando a la familia o responsables legales e implicándola en el seguimiento
del caso.