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VIOLENCIA CERO

Madrid

MACHISTA EN EL ÁMBITO EDUCATIVO

PARA LA PREVENCIÓN DE LA VIOLENCIA

SENSIBILIZAR, CONCIENCIAR Y TRABAJAR

LGTBIfobia

Materiales Secundaria

VIOLENCIA MACHISTA

Entorno

SECUNDARIA

PREVENIR LA VIOLENCIA MACHISTA
PARA UN SANO DESARROLLO HACIA LA VIDA ADULTA

La adolescencia es una etapa llena de cambios físicos, psicológicos y sociales, que, en algunas ocasiones, pueden resultar complejos de gestionar. Realizar un acompañamiento en esos momentos, desarrollando en ellas y ellos habilidades para afrontar nuevas situaciones, es fundamental para que lleguen a la vida adulta de modo sano y seguro. Una de las cuestiones que nos ocupan y nos preocupan, es el incremento de casos de violencia machista, que es aquella que sufren las mujeres (sean adultas o menores de edad) por el simple hecho de serlo. Esta, se manifiesta a través de acciones de violencia física, psicológica, sexual, cultural y económica, dirigidas a mantener el control y la subordinación de la mujer al hombre, y constituye una grave violación de los derechos humanos.

Por ello, desde Madrid Violencia Cero se ofrece un apoyo al profesorado poniendo a vuestra disposición recursos que os faciliten trabajar situaciones de este tipo en la adolescencia, de modo que podamos proporcionar a las chicas y chicos, una visión de las relaciones entre mujeres y hombres basada en el respeto y la igualdad y no en relaciones de poder-sumisión.

SE ACABÓ EL MAL AMOR

Las violencia machista más común que afecta gravemente a las adolescentes, es aquella que se produce en la pareja o expareja y la agresión sexual.

En esta etapa, las chicas y chicos comienzan a tener sus primeras experiencias en muchos ámbitos más vinculados a la vida adulta. Entre esas experiencias, aparecen sus primeras relaciones íntimas y de pareja construidas a partir de aquello que han venido aprendiendo y observando en su entorno más cercano y a través de otras vías como pueden ser internet, música, series y películas o redes sociales. Y es en esos momentos donde pueden aparecer las primeras señales de alerta a las que debéis prestar atención para evitar que puedan llegar a convertirse en situaciones de violencia para las chicas.

UN GRAVE PROBLEMA PARA VÍCTIMAS Y AGRESORES

El impacto de una situación de violencia en las parejas o exparejas heterosexuales adolescentes, va desde posibles daños físicos hasta el estrés psicológico, percibido por las víctimas como más grave que los daños físicos. Esto genera en las y los menores, graves consecuencias sanitarias y psicosociales, tanto para las víctimas como para los agresores, que van desde síntomas depresivos, ideación suicida, desórdenes alimentarios, baja autoestima y baja satisfacción con la vida, abuso de sustancias (alcohol y drogas), problemas conductuales y académicos y un deterioro general de las condiciones físicas y mentales. Además, en el caso específico de los agresores menores de edad, independientemente de la regulación procesal y penal sobre delitos o faltas cometidas, lo importante es anticiparnos a estos comportamientos delictivos y prevenirlos.

Por otro lado, al igual que otras formas de violencia de género, la violencia ejercida sobre las personas LGTBI se produce como resultado de expectativas de género heteronormativas. Por ello, en el proyecto transversal MV0 dedicado a la prevención de la violencia de género en el sistema educativo madrileño, esta temática se aborda en un módulo didáctico específico e independiente.

VIOLENCIA EN LAS PAREJAS
HETEROSEXUALES ADOLESCENTES

Los chicos agreden a su pareja principalmente con el objetivo de ejercer un control sobre ella. En el caso de las chicas, la violencia suele ser un acto de autodefensa, una reacción a un momento de intensa ira o una respuesta ante una acción inadecuada por parte del chico (por ejemplo, una conducta de infidelidad). Asimismo, los chicos tienden a infravalorar su propia agresión, quitarle importancia, mientras que las chicas suelen sobrevalorar lo ocurrido y sentirse, por ello, culpables. No solo los motivos, sino también las diferencias en las reacciones posteriores a la agresión por parte de las chicas y chicos, reflejan las creencias y patrones culturales transmitidos en el proceso de socialización.

Educar en la promoción del buen trato y de las relaciones saludables de pareja es la forma de anticiparnos a problemas que pueden dejar huellas severas en la vida de nuestro alumnado o de nuestras hijas e hijos.

EL PROBLEMA PERSISTE

La vivencia del trauma, la violencia experimentada o perpetrada en la adolescencia, puede generar secuelas en la construcción de modelos de masculinidad y feminidad y, en el caso de los adolescentes agresores, la adopción de patrones de comportamientos sexistas hostiles en su vida adulta.

En el estudio – “Barómetro Juventud y Género 2021. Identidades, representaciones y experiencias en una realidad social compleja”. Madrid. Centro Reina Sofía sobre Adolescencia y Juventud, Fad -, se señala que uno de cada cinco chicos de entre 15 y 29 años considera que la violencia de género no existe. Sin embargo, al profundizar en la definición de lo que es violencia de género, aunque los jóvenes demostraban un gran rechazo hacia la violencia física y sexual, la violencia psicológica y de control era considerada inevitable o aceptable en algunas circunstancias por uno de cada tres jóvenes: «controlar los horarios de la pareja», «impedir a la pareja que vea a su familia o amistades», «no permitir que la pareja trabaje o estudie» o «decirle las cosas que puede o no hacer».

Esta violencia, como tantas otras, se silencia y se oculta, lo que hace difícil conocer el número de adolescentes víctimas de violencia de género. Además, las adolescentes tienen menos experiencia y herramientas para identificar la violencia emocional o psicológica. Esto hace que un porcentaje muy pequeño de esta violencia sea denunciado.

MATERIALES PARA PROMOVER
RELACIONES SANAS

Dedicados a la etapa de la adolescencia, se pueden encontrar materiales didácticos y recursos dirigidos al profesorado para impartir en aula.

Los materiales se dividen en 4 módulos. El primero introduce el tema de las relaciones de género y el segundo el de las relaciones de pareja y violencia de género. El tercero está dedicado a la sexualidad y violencia sexual y el cuarto y último, a otras formas graves de violencia machista.

Tejiendo una narrativa positiva y promoviendo una reflexión crítica y empoderadora de las y los adolescentes, estos materiales ofrecen la posibilidad de imaginar y construir, al interior de su ecosistema de aprendizaje, un mundo mejor, más igualitario y seguro para el alumnado. Los materiales contienen una parte teórica y baterías de actividades – amenas y divertidas – que podemos realizar en aula.

Para ampliar el conocimiento y compartir experiencias sobre el abordaje de la prevención de la violencia machista, se ha creado la Comunidad Madrid Violencia Cero, un espacio de intercambio de experiencias y formación continua, donde, además, se puede encontrar un centro de recursos con un potente buscador.

Como material complementario y sin ánimo de agotar la labor que el Ayuntamiento de Madrid está realizando en esta materia, se ha puesto a disposición del profesorado, un módulo didáctico de prevención de la LGTBIfobia.

PROTAGONISTAS EN SECUNDARIA

El proyecto MV0 cuenta con 8 avatares, con biografías muy diversas entre sí. A lo largo de las diferentes etapas educativas, se les verá crecer, cuidarse mutuamente, compartir dudas y aprendizajes, aceptando sus diferencias y gestionando las emociones que surgen mientras se desarrollan. Ellas y ellos son los que acercan al alumnado a los temas, explicándolos, cuestionando y destilando lo más importante en cada uno.